Gigantes

Futuros Gigantes

UN ARCO IRIS LLENO DE... SONRISAS

¡¡Hola papis y mamis!!


La semana pasada fue una semana muy especial porque aprendimos a sentirnos bien en la Escuela. Pero a sentirnos bien de verdad. No a dejar de llorar. Sino que aprendimos a valorar a nuestros compañer@s y aprendimos a confiar en Alicia y Amanda. Esto se tradujo en un millón de sonrisas. 

Vosotr@s a lo mejor pensáis "Pero si ya sonreían cuando estábamos nosotr@s a su lado en el periodo de adaptación". Por supuesto, papis y mamis, así fue. Pero dándonos nuestro tiempo y nuestro espacio hemos conseguido sentirnos a gusto y a ser nosotr@s mism@s. Y la verdad, eso nos hace muy felices. Ahora sonreímos cada vez que Alicia nos canta una canción, bailamos con ella cada vez que salta alguna canción molona en el reproductor, le echamos los brazos a Alicia y a Amanda cuando nos llaman para satisfacer algunas de nuestras necesidades y, lo más emocionante de todo, cuando llegan por las mañanas vamos hacia ellas (algun@s como podemos) para recibirlas con un beso y un abrazo. Y es que, desde la semana pasada, hemos comprendido que somos un equipo, ¡¡Somos un grupo de amig@s!!

Este paso, que a veces a los adultos os pasa inadvertido, para nosotr@s es un gran paso. Es el cambio que nos hace saber que ya podemos empezar a meter algunas actividades en nuestra rutina. Es por ello, que la semana pasada estuvo repleta de juegos. Alicia los llama juegos de iniciación y dice que son simples pruebas para que nos vayamos haciendo con el material y con el método que vamos a utilizar durante todo el curso. Según ella, nosotr@s necesitamos conocer los materiales bien para que nos atraigan, queramos prestarles atención y confiemos en ellos para explorarlos. 

Esta es la razón de que al principio nuestros juegos duren muy pocos minutos. El tiempo de explorar el material y a otra cosa, mariposa. Trabajando todos los días un poquito, conseguiremos que nuestra atención evolucione y que nuestro desarrollo cognitivo-motriz se vea favorecido.





Si hay algo que de verdad os interesa a vosotr@s estos primeros días, cuando somos #futurosgigantes, es la forma en la que se atienden nuestras necesidades básicas. Cómo comemos, si nos sentimos bien en la Escuela, cuánto tiempo dormimos y cómo...

Ya sabéis que a partir de las 12:30 empiezan todos los días nuestra rutina de comedor. Alicia sobre esa hora nos despierta a aquell@s que todavía estén remoloneando o en el carrito o en las camas. También sabéis que algun@s de nosotr@s preferimos el confort de nuestro carro de toda la vida (para nosotr@s un año es toda la vida). 

Una vez despiert@s nos sentamos en nuestras tronas o en nuestras mesas. Según nuestras capacidades. Es muy importante que entendáis que en esta Escuela se respetan totalmente los ritmos evolutivos de cada uno de nosotr@s. Si queréis saber más podéis leer este post. Nos ponemos los baberos y comemos. Pero no tod@s comemos lo mismo ni tampoco de la misma manera. Igual que tampoco aprendemos tod@s lo mismo a través del mismo método. A continuación os vamos a detallar individualmente cómo lo hacemos para comer.

So: Es la más mayor de la Escuela y utiliza una silla y una mesa individual para comer. Además ya come entero porque tiene muchos dientes y puede masticar muy bien. A ella le gusta que Alicia le comente lo bien que come y se autoregula las cantidades que necesita. Es decir, sabe perfectamente cuando se ha saciado y quiere cambiar de plato.

Ja: Ha evolucionado mucho en muy poco tiempo. Al principio metía las manos en el puré. Pero no para comer, sino para sentir las texturas. Con ayuda de Alicia ha aprendido a comer con la cuchara (aunque de vez en cuando mete algún dedo en la comida) y ya acepta todo tipo de sólidos sin que Alicia tenga que tentarlo. Ahora él también come solo, aunque a veces se cansa y le pide ayuda a Alicia ¡¡Ahhh!! Y él también comen en mesa y silla individual.

G: Come muy bien solo. De vez en cuando se pone de comida hasta las orejas, pero eso son gajes del oficio. Que si Alicia me mira, yo le sonrío y me mancho el pelo con el nervio que me entra.  Qué si me río con mi amigo y muevo los brazos y lluvia de puré. Ya sabéis de lo que os hablamos. Nuestro Gon descubrió que cuando Alicia le daba de comer hablaba mucho con él y ha tenido unos días en los que ha preferido esperar con su comida intacta a que ella le mostrase su atención. Trabajándolo, con muestras de cariño y alabando su esfuerzo han conseguido que vuelva a comer solo y que se sienta muy satisfecho consigo mismo. Alicia dice que está contentísima.

Je: Es muy comilón y le gusta mucho comer. Pero lo que más le gusta es que le den la comida. Además le gusta hacer gestos con la boca mientras come y se ríe mucho con Alicia repitiéndolos una y otra vez. No sabemos si es debido a este juego que Je prefiere esperar a que Alicia le ayude con su comida. Ahora mismo están trabajando ese aspecto y el segundo plato y el postre Je se los come sin ayuda. Lo que más le gusta es chupar el jugo de las frutas.

Sa: Es el más pequeño del comedor y Alicia le ayuda a comer. Eso sí, los primeros minutos los pasa él solo con su cuenco y su cuchara ¡¡Y lo hace muy bien!! Pero llega un momento en el que se cansa y necesita ayuda. Últimamente nos pide que le demos trozos de comida entera y poco a poco le estamos enseñando a comer del plato. Primero con sus manos y después con el cubierto. Pero a él le gusta tener el tenedor en su mano.

A: Ella come un poco diferente a l@s demás. Ya os hemos dicho que cada un@ comemos tal y como nos es más beneficioso. A A. no le gusta que Alicia le ayude a comer. Es más independiente y le gusta sentirse autónoma. Además los purés le aburren. Este es un indicador de que ya debemos de empezar a comer sólido. Es por esta razón que a A. se le presenta un plato únicamente con el primer plato y después cuando pasamos al segundo plato a ella se le aparta en este mismo plato. A ella le gusta sentir las texturas de los alimentos y prefiere comer con su mano aunque siempre agarrada a su cuchara. 

En resumen utilizamos diferentes maneras de llegar a un mismo fin. Que sintamos placer a la hora de comer y que probemos toda clase de productos. 


¿Y a la hora de dormir? 

¡¡También tenemos cada un@ nuestras manías!! Como a M. que le encanta ir a las camas a tumbarse un segundo e irse, pero para dormir solo quiere su carrito. Es más, es sentarse y.... dulces sueño M.

O Az. que nunca llora y solo lo hace cuando siente que tiene sueño. Por eso, cuando se pone nerviosa y le dice a Alicia que se quiere ir a dormir le tumban en su carrito, se pone de lado y ya no hay más Az. hasta la hora de la siesta de los demás que es cuando ella se despierta para jugar de forma más individualizada. Os recordamos que Az es la más pequeñita de la clase y algun@s de sus juegos necesitan mucha atención por parte de Alicia y Amanda.




A continuación os mostramos algunos de los momentos de juego que se han dado durante la semana pasada. Sería genial que leyeseis esta entrada, esta y esta durante esta semana. En ellas os explicamos muy bien cuáles son algunos de los métodos y juegos que vamos a utilizar durante este curso para aprender.










Esperamos que os haya gustado tanto esta entrada como a nosotr@s explicaros lo bien que nos sentimos. La semana que viene os contaremos cómo están yendo nuestras primeras actividades de iniciación.

¡¡Hasta pronto!!



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